
¡¡Hola
chic@s!!
Parece extraño verme tan de seguido por mi propio blog, pero la verdad es que tenía que contaros... más que nada porque parece imposible lo que te puede suceder en un Juzgado jejeje. Bueno, pues como habéis visto por la categoría "Diario de una abogada en apuros", en ella os contaré las peripecias a las que me voy enfrentando y que, normalmente, no deberían ser muchas pero ya sabemos como anda la Justicia y esas cosillas y ¡¡cada Juez que hay!!
Pues nada, vamos allá. Ayer estaba yo tranquilamente enviando un burofax en correos cuando mi jefe me llamó diciendo que me recogía y me llevaba al juicio de un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme (como diría Cervantes). La verdad es que el juicio lo iba a llevar él, pero como era una tontería (un desahucio), pues finalmente me iba a tocar a mi. Claro, a todo esto, que yo ni idea tenía de que sería la afortunada, pues no iba vestida muy ejecutiva y ni habia tocado el expediente.
Así que nada, me recogió y me llevó para allá explicándome los puntos de las cantidades y poco más, pues ya teníamos por delante que los demandados era más que probable que no fuesen a estar. Total, que caminito de aquel pueblo perdido, nos perdimos varias veces, el GPS se volvió loco y tuvimos que acudir al típico "Usted perdone... ¿donde quedan los Juzgados?", al que yo soy muy habital cuando voy solita jejeje.
Nada, al final llegamos, estaban perdidos del mundo. Eso sí, el edificio era perfecto, totalmente nuevo, de varias plantas, todo de mármol... vamos una monada. Mi jefe me dejó allí y se volvió, con lo cual a la vuelta me las tenía que averiguar yo sin conocer absolutamente nada de nada, pero bueno, calma. Imagináos mi pinta con una cartera que era casi más grande que yo y un poco desorientada. Finalmente entré en los Juzgado (que fuera hacía muuucho frío) y me dirigí a reconocer el terreno, buscar mi Juzgado, buscar la Sala de vistas, localizar los baños, la sala de togas... vamos, lo típico del lugar desconocido, mientras esperaba a mis clientes.
Cuando ya lo tuve todo ubicado, me dirigí a la sala de togas, donde un señor muy amable me dio una de mi talla (¡¡por una vez no tuve que doblar tres veces las mangas y arrastrarla!!, que las de aquí van fatal) y se quedó con mi abrigo. Pertrechada como una señora letrada, esperé a mis clientes que tardaron un poco en venir. Cuando llegaron, nos encaminamos al Juzgado a la espera de ver si la otra parte se presentaba y si localizábamos al procurador (que no le conocía de vista y creo que ni de haber hablado con él)
Pues allí andábamos esperando y comentando que menos mal que los habían notificado y, sobre todo, que no nos había pillado la Huelga convocada para ayer día 11 por los Juzgados de la CAM, el tiempo pasaba, yo precisaba mis peticiones y esperábamos resignados sin que nadie llegara (a todo esto decir que el juicio era a las 13,50 horas...¡¡a quien se le ocurre!!), cuando en ese preciso instante, veo que en nuestra sala entra un hombre con cara de muuuuy malo, que mira mal a otras dos mujeres que esperan para entrar y que va esposado.... obviamente, mi cara y la de los clientes no tenía desperdicio, pero ahora viene la explicación, gracias al hombre de las togas: mi querido Juzgado compartía sala con el de violencia doméstica y los juicios civiles se estaban celebrando en la Sala de Bodas, pero claro, todo esto sin avisar ni poner cartelito el juzgado, manda huevos....
Nos encaminamos hacia abajo, donde estaba la Sala, y ya se presentó el Procurador (el hombre un encanto) que me estuvo poniendo sobre aviso acerca del Juez y esas cosillas. Menos mal que iba avisada, porque sino podía haber muerto un poco más de lo que lo hice.
Entramos con mi duda existencial de costumbre de ¿donde me siento, a la izquierda o a la derecha?, finalmente, acerté, era a la izquierda (derecha del Juez). Se dijo por parte del Juez la fórmmula de comenzar y se me dio la palabra. Tras la consabida "Con la venia, señoría", comencé con mi más que suscinta exposición, vamos, "que me ratifico íntegramente en la demanda y solicito.... ", he aquí cuando vino el problema. Cuando comencé a relatar lo que pedía, el Juez me paró (muy particular él), diciéndome que no me entendía porque la acústica de la Sala era muy mala =/, total que me tocó volver a repetir, me en mi exposición, me volvió a interrumpir:
- Señorita Letrada, realmente ¿qué es lo que reclama?
Yo con una gotita en la frente, se lo vuelvo a repetir.
- Ya, pero cuanto reclama -me pregunta Su señoría de nuevo.
Nada, yo empiezo a contar desde que presentamos la demanda y me da un total de 3 meses más, además de lo que haya hasta el lanzamiento, claro.
- La acustica es muy mala, y no la he entendido, ¿qué cuanto es lo que reclama?
Vamos, que al final lo que quería el buen señor es que le echara yo el cálculo para que no tuviera que hacer nada. Así que le contesté que no llevaba calculadora, y el buen Juez me comentó que no era problema, que me dejaban una hoja y punto. Claro, imagináos mi cara: novatilla, en el Juzgado, con un Juez tiquismiquis y, encima, teniendo que hacer cuentas. Total, yo sumando, multiplicando y restando delante del Juez... como una niña de primaria ni más ni menos, para terminar triunfante (espero no haberme equivocado) y aclarar mis operaciones realizadas como las señoritas del 1 2, 3 diciendo "lo que hace un total de...."
El segundo problema, además de ser la acústica, lo tuvimos con el lanzamiento, que resulta que el buen hombre no me había fijado fecha porque yo no lo pedía en la demanda y decía que no le hbaía pedido que los lanzara (vamos, que les echara de la casa). Tras mirar le dije que sí, él me dijo que no, yo le volví a decir que sí y le enseñé la página. Me dijo "ah, sí! pero no me dice que le ponga fecha", con lo cual el buen señor no había puesto fecha y me preguntó si quería que la pusiera, obviamente sí.
Tras las interrupciones continué con lo que pedía de que pagaran la luz, nueva interrupción... casi que me quería poner a hacer cuentas otra vez, pero como estaban claritas en la demanda y, además, aún no había nuevo recibo no se entretuvo demasiado.
La siguiente cuestión, fue la prueba. Tras mi "Solicito el recibimiento del pleito a prueba", pido el interrogario de los demandados y me dice el Juez "si, pero no están", obvio que no estaban, claro, estaba yo sola. "¿Quiere que conste en acta que no están?" pues claro que sí, ¿para que lo pido sino? Continuamos y me pide que le diga que preguntas les hago y sin son comunes para los dos....¡¡¡PERO SI NO ESTÁAAAAAAAAAAAANNN!! vamos, que me tocó inventarme el interrogatorio. Y una vez terminado me pregunta "¿Bueno, y qué más me pide?" Pues puestos a pedir, no sé, un chalecito en la sierra sin hipotecas, un millón de euros.... pero ¡no había más que pedir! con lo cual, le miro y me repite lo de la acústica, así que le vuelvo a preguntar. Y como última cosa para que ya me dejara en paz le digo "Que se les tenga por confesos", a todo esto que se rie por lo bajini y me comenta que esa expresión es de otra jurisdicción y, además, de la antigua escuela, que eso no se dice así, que era el art. 304 LEC.
Vamos, que con esto dice que se dicta Sentencia y que se firme acta. Yo alucinaba. Ya a la próxima no me pasa... pero si es un hola, si, no adios..., vamos, un juicio de 5 minutos y yo estuve media hora por el Juez.
Después, ya a la salida, el Procurador me dejó en la estación de cercanías y de ahi, volví yo para casita. Bueno, una hora y media de cercanías, pero finalmente, llegué.
Comentando luego con mis jefes, se reían ante la situación y me decían que ellos hubieran reaccionado igual, vamos que hubieran dicho lo de confesos y lo de ¿qué me estás contando?, así que bueno, una experiencia más ¿no? jejeje.
Para rematar el día, me fui al gym, a la primera clase de máquinas. No puedo creerlo, corrí, hice bici y más abdominales que en toda mi vida, y hoy estoy sin agujetas : ), encantada.
Pues nada, os dejo ya... ¡y a seguir currando!
Un besito y buen finde!!
Sybelle