
Hola chicas!!
¿Qué tal la vida? cómo veis de cuando en cuando me sigo pasando por mi blog para contaros alguna que otra chorrada, y hoy, como no, os subo una entrada de lo más original jejeje, y es el por mí denominado como "Síndrome de la niña del exorcista"
Much@s os pódréis preguntar a qué me refiero con ello, si a la manía de andar a cuatro patas, de ponerse muy feo, de blasfemar o de andar vomitando, pero no, en pocos segundos os desvelaré el secreto.
Es necesario que estéis muy atentos, pues síntomas, aunque en principio parecen leves, con el tiempo se van acentuando llegando a casos extremos en los que no tienen cura, con el dolor intrínseco que ello conlleva. La población más proclive a sufrir esta dolencia es la población masculina, aunque no por ello el sector femenino se ve a salvo, pero sí se suelen dar casos más extraños y, en cualquier caso, nunca tan agudizados.
Una vez puestos en antecedentes, os comentaré cuales son los síntomas en sí, o mejor dicho EL SÍNTOMA, pues es uno y sólo uno el que realmente determina si puedes sufrir esta enfermedad. Si acudimos a un diccionario en condiciones veremos que se define como "Dícese de aquella enfermedad que obliga a todo hombre o mujer -aunque ellos son los más proclives- a girar el cuello en un ángulo muchas veces imposible ante el paso de un ser del sexo contrario -normalmente mujer- y a proferir todo tipo improperios acerca de las dotaciones físicas del objeto en concreto"
Cómo podéis comprobar es una enfermedad altamente común en nuestra sociedad y expandida, pues para quien no lo sepa es altamente contagiosa, sobre todo en el género masculino (pobrecitos, si es que siempre hay que protegerles), pues unos a otros pueden transmitirselo con una sola mirada.. que es de lo más contagioso. Está científicamente probado que en un grupo del género masculino con que uno de ellos lo sufra será suficiente, todos ellos se verán contagiados irremediablemente.
Por útlimo pero no menos importante, hay que tener cuidado con las secuelas que dicho síndrome puede ocasionar; se han visto casos de rotura de cuello severa por el giro brusco, necesidad de llevar collarines y, sobre todo, rupturas de pareja por dicho síntoma.
Por ello, chicas del mundo, protejamos a estos pobres enfermos... no permitamos que esta enfermedad se expanda por el mundo y, sobre todo, si véis que ya ha sido contagiado, comprendedle, estad ahí para cuando os necesite y, si con todo ello no vale... pues habrá que acudir a los medicamentos que, como yo digo, son el último remedio...¡¡DADLES UNA BUENA COLLEJA QUE NO OLVIDEN!!
Pues nada, devolviendo la conexión espero que al menos os hayan surgido algunas sonrisas...
Mordiscos!!